El pleno oficializó las dimisiones de dos concejales del PP y evidenció tensiones en el partido
9-03-2011 | Yolanda sale del pleno animada con aplausos. Foto. Redacción |
Griñón. La Redacción.- “Aceptamos un compromiso de cuatro años y hasta el día 22 de mayo estamos comprometidos con el pueblo. Por eso sigo aquí, aunque yo también he tenido motivos para presentar la dimisión”. Así se expresaba Pilar García, primer teniente de alcalde del ayuntamiento de Griñón, segundos antes de que el alcalde, José Ramón Navarro, levantase la sesión plenaria. Sus palabras resumían un pleno celebrado en un ambiente tenso.
Antes de eso, cercanas las 12 de la mañana de un día de invierno soleado y brillante, los distintos miembros del ayuntamiento, incluyendo a los cuatro de la oposición, se saludaban amigablemente mientras iban llegando al Centro de Recursos Juveniles. Allí, en un amplio y moderno salón de conferencias, tuvo lugar el pleno.
Pocos fueron los vecinos que se animaron a acudir a la cita que tenía como punto principal del orden del día la dimisión de dos de los concejales del Partido Popular (PP) de Griñón, que gobierna desde hace tres legislaturas.
La mesa, presidida por el alcalde, contaba con los tres concejales del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con la única concejala de Ciudadanos Independientes de Griñón (CID GRIÑÓN) y con seis concejales de los nueve que hasta ayer formaban el PP.
La sesión empezó con puntualidad y se abrió con el primer punto del día que era la aprobación del acta del pleno anterior. Este asunto no ocupó más de 20 minutos y sirvió de introducción para el importante debate del día. Éste no era otro que la dimisión de Ignacio Azula y Yolanda Castellanos como concejales del PP, presentada el 23 de febrero pasado.
Cuando Navarro leyó los escritos de dimisión de los dos concejales de su partido, Javier Ramos y María Antonia Díaz, portavoces del PSOE y del CID GRIÑÓN respectivamente, sabedores de que es una decisión trascendente y difícil de tomar, dieron su apoyo personal a los concejales dimisionarios. Castellanos, que habló en su nombre y en el de Azula, expuso sus razones para dimitir, destacando que “nos sentimos del PP pero no estamos de acuerdo con José Ramón, por sus mentiras y sus calumnias”. Tras su breve exposición, ambos abandonaron la sala sin esperar la réplica del alcalde. De alguna forma, pareció una actuación premeditada.
La salida de Castellanos y Azula, ya exconcejales, dejó al alcalde en una situación precaria. Navarro intentó defenderse de las acusaciones de los partidos opositores que le responsabilizaban de “falta de liderazgo”, “mentiras”, “trato incorrecto” y “desinformación” para con sus propios concejales y de estar al frente de un partido en proceso de ruptura.
El alcalde contestó que el PP seguía teniendo los nueve concejales que ganó en las elecciones de 2007 porque, si habían dimitido dos, otros tantos los sustituirían. La mesa, que comenzó dominada por el PP, mostraba una hora después tres de sus sillas vacías. La inicial superioridad numérica del Grupo Popular no lo era tanto a estas alturas de la sesión. Menguó el número de sus representantes en el pleno y también lo hizo su fortaleza política. Se evidenció una división dentro del seno del partido que dejará de contar con dos de sus miembros, concejales y militantes que abandonaron el PP a tres meses de las elecciones.
Mientras, el hueco de Yolanda Castellanos e Ignacio Azula será ocupado por otras dos personas, los siguientes de la lista, que podrán estar, o no, igual de capacitados que ellos para los asuntos de la política. Pero, en lo personal, el vacío que dejan no se notará demasiado porque, en palabras del alcalde, “en política no hay amigos, ni siquiera en tu propio partido”.
> Galería fotográfica de la sección del Pleno.
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